El negocio, que está moviendo $535.000 millones al
año, soporta su crecimiento —por encima del comercio— en la innovación y los
precios, que no han subido en términos reales, dice Fenalco.
A pesar de que la industria viene presentando síntomas
de desaceleración y hasta el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, ha
dejado claro que es uno de los renglones por los que se está filtrando la
crisis internacional, la realidad que está viviendo el negocio colchonero es
otra. Así lo observa Óscar Gutiérrez Pemberthy, CEO del Grupo Industrial Spring,
uno de los jugadores más fuertes del mercado y quien dice que, al contrario, se
viene ganando más tamaño.
“La industria ha crecido por encima de lo que crece el
comercio, tanto que el año pasado estuvo por el 12%”, asegura el empresario,
quien junto a sus competidores Americana de Colchones, Colchones El Dorado y
Colchones Paraíso, lideran el sector formal del negocio en Colombia. Y son
pesos pesados si se tiene en cuenta que la mitad de los colchones que se venden
en el país se producen en la formalidad. La otra mitad en la informalidad. Eso
significa que se hacen sin las condiciones sanitarias con la presunción de que
muchas de esas fibras son recicladas de colchones usados.
“En pesos, el 70% del mercado es formal y el 30% es
informal. Nosotros estimamos que el mercado formal de colchones en Colombia es
de alrededor de $535.000 millones al año y de esos, unos $110.000 millones va a
vender el Grupo Spring en 2012, lo cual es el 29% de la participación”, relata
Gutiérrez, quien agrega que después de la inversión de US$4 millones que
hicieron en la planta de producción en Cota (Cundinamarca), que les permitió
pasar de 500 a 1.300 unidades diarias, dentro de su estrategia de expansión
está la de inyectar otros $5.000 millones para fortalecer las tiendas propias,
que ya suman 73 de los 650 puntos en los que se venden sus productos.
Rafael España, director de Estudios Económicos de
Fenalco, confirma la tendencia: “El DANE en la cuenta de comercio al por menor
tiene un rubro que dice textiles y confecciones, y ese está creciendo al 10%.
Dentro de los textiles hay alfombras, tapetes y colchones. Esto confirma que
las ventas al detal van aceptablemente. Creciendo bien, un poco menos del año
pasado, que fue al 12%”.
Y asegura que “ese buen desempeño se debe a que el
comercio está haciendo muchas promociones y en el caso particular de los
colchones hay que reconocer las campañas lideradas por Fenalco para dinamizar
el mercado. Descubrimos que la gente compraba los colchones, sin saberlo, de
mala calidad y en malas condiciones. Que en los basureros se seleccionaban los
rellenos y eso tenía efectos adversos en la salud. Las campañas tuvieron un
impacto en el consumidor. Adicionalmente se envió el mensaje de que lo
recomendable era cambiar el colchón cada cinco años, los precios en términos
reales no han subido y muchos de los materiales que son importados, por el
precio del dólar, se compraron más baratos”.
En el caso del Grupo Spring, Gutiérrez cuenta que han venido creciendo en
los últimos 10 años al 17%. “Este año estamos más optimistas y esperamos
terminar al 20%, eso confirma el buen momento de la compañía y de la industria.
A pesar de que desde el mes de abril se ha dado una cierta desaceleración,
nosotros no la hemos sentido”. Por eso, tener conocimiento global que han
traído del mercado asiático, europeo y del norte de América, acompañado de
telas con componentes naturales como el bambú y la soya, o el sistema de
medición de mapas de presión y áreas de contacto para la adecuada escogencia de
sus productos, hacen que el negocio, como el confort de un buen colchón, siga
su ritmo a toda velocidad sin ningún síntoma que les indique soltar el
acelerador.
http://www.elespectador.com/impreso/negocios/articulo-369780-industria-colchonera-no-suelta-el-acelerador
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